EL PROFESOR BETANCOR



“Un día de estos me iré de camino, sin zapatos ni sandalias. Solo iré con mis pies desnudos, dejando en el polvo mis pisadas…”. Antonio Betancor.

Corría el verano de 1936 y desde el balcón de su hogar en la isla de Gran Canaria el niño Antonio presenció el paso de las tropas fascistas cantando el Cara al Sol y cómo entraban a las casas haciendo prisioneros a los socialistas, cuyos cadáveres aparecían flotando al día siguiente en un gran tanque de agua o sencillamente arrojados a la orilla de un camino para sembrar el pánico en la población.

Desde ese día su vida fue un eterno trajín de angustias, ya que vivió los duros años de hambre de la Guerra Civil Española y la carestía durante la Segunda Guerra Mundial. En varias oportunidades estuvo a punto de morir, salvándose de forma milagrosa como el día en que inocentemente un grupo de niños golpeaba con piedras una de las tantas bombas abandonadas en las guerras, para sacarle el cobre e ir a cambiárselo a un comerciante inescrupuloso por unas golosinas. Al ver que su estructura era muy fuerte se alejó del grupo para buscar una piedra más grande cuando sintió una enorme explosión detrás de su espalda, que dejó descuartizados a sus amiguitos.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial y en vista del bloqueo inglés a las islas y de las secuelas del hambre desatada, su padre decidió traerse a sus hijos para Venezuela, el país del que se decía se recogía el dinero con una pala y todo el mundo era rico. Salieron un 23 de enero de 1948, en un pequeño velero, enfrentando tormentas, la descomposición de alimentos y el horror de morir tragados por las aguas del mar.

Arriban a Venezuela durante el gobierno de Rómulo Gallegos, a la habitación de un rancho miserable de Caracas, rodeado de todo tipo de enfermedades infecciosas, producto de la falta de agua, luz eléctrica y un lugar donde hacer las necesidades fisiológicas, ya que la gente arrojaba todas sus defecaciones en el barranco que adornaba el barrio. En este lugar dantesco comenzó su poesía y sus ilusiones de un mundo mejor.

Trabajo como practicante en el Hospital Psiquiátrico de Caracas donde le tocó lidiar con los enfermos más desamparados, de los que nadie se acordaba, los que en su enajenación mental sufrían los maltratados de la medicina de aquella época y sin embargo, el joven Antonio siempre los ayudó y los trató de una forma humana y digna, cambiando los tratamientos brutales por una palabra de ayuda a su semejante. En 1959 llega a San Cristóbal a trabajar como enfermero, estudiando años después educación y vivió en esta ciudad a la que amo con toda su alma hasta que su luz se apago el día cuatro de septiembre de 2007.

Los que conocimos al profesor Betancor sabemos la forma tan desinteresada como ayudaba al prójimo. Su norte fue la orientación, su palabra de aliento llegaba a cualquier persona que la necesitara, siempre se opuso a las injusticias, considerando que la perversión del hombre es el dinero, por lo que dejó como ejemplo su honestidad, su integridad y sus eternas palabras: “Mira más allá de la ventana rota y busca la luz de tu horizonte”.


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jueves, 18 de agosto de 2016

CONSEJOS PARA PLANTAR TOMATES EN MACETAS.
1 Elige un sitio aireado y con unas ocho horas de sol diarias como mínimo.
  2 Ve alternando la maceta en la que plantas los tomates cada año o cambia la tierra casi por completo. Abonar sobre tierra ya usada en la maceta no suele ser suficiente.
  3 Asegúrate de que la tomatera tiene un sistema de raíces desarrollado antes de trasplantarla. El cepellón tiene que ser compacto y lleno de raíces.
  4 Haz el trasplante cortando las dos primeras hojas y enterrando la planta hasta ahí, el tallo enterrado desarrollará raíces y más raíces significa más frutos.  
5 Pon el entutorado justo cuando realices el transplante porque si lo haces con la planta ya crecida puedes dañar sus raíces.
 6 Si vas a cuidar varias tomateras no las plantes todas a la vez deja tres semanas de diferencia entres trasplantes. Así tienes cada una de las plantas en distintas fases y no tienes que hacer todos los cuidados a la vez.  
7 Riega siempre directamente en la tierra o usa hidromaceta. No riegues las hojas.  
8 Cuando estén saliendo la primeras flores polinízalas con un pincel del tipo acuarela, esto significa que debes pasar el pincel por los estambres de cada flor. Se trata de que imites el movimiento que harían las patitas de los insectos polinizadores como las abejas.  
9 Cuando este saliendo el primer tomate pon un poco de humus de lombriz en la base de la tomatera y corta algunas ramitas de la parte superior de la planta.  
10 Cuando la planta este crecida y comience a dar fruto, poda las hojas que no tengan tomates para dar más fuerza a las que si los tienen.

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